Published On: Mon, Apr 22nd, 2013

Venezuela y la sombra del fraude electoral

IMAGEN-12746937-2

Guest piece by Sheyla Dallmeier

Gran parte de la oposición venezolana ha pasado años tratando de descifrar la manera en que se materializa el fraude durante cada elección. Muchas hipótesis se han formulado tratando de hallar una explicación, desde la utilización de misteriosos centros de computación capaces de retroalimentar en línea los equipos de votación, hasta la utilización del cable submarino con Cuba para deconstruir la data electoral y devolverla a Venezuela de forma que favorezca al partido de gobierno.

La verdad parece ser mucho más sencilla. Al parecer los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) les basta con reunirse durante largas horas analizando y discutiendo, hasta que, con la población al borde de la crispación, emitir un resultado que consideran lo más digerible posible, siempre favoreciendo los intereses del PSUV, partido actualmente en el poder. Aunque esto no resulte entendible, ya que los equipos de computación disponibles están en capacidad de procesar en pocos minutos toda la data de la elección, la cual es transmitida online por los centros de votación, sin embargo la directiva del CNE, demora de cuatro a seis interminables horas en dar los resultados, algo injustificable, si se considera que todo el proceso está automatizado.

Aunque por norma los partidos deben obtener una copia de las respectivas actas de votación en todas las entidades del país, la operación de recaudación, centralización y procesamiento de la información real de la elección puede tardar semanas, por lo que aceptar los resultados oficiales se transforma necesariamente en un acto de fe. Esto en realidad no difiere mucho de lo que pasa en otros países, pero resulta que el CNE es una de las instituciones más desprestigiadas de Venezuela, en la que algo cercano a la mitad de la población tiene poca o ninguna confianza y resulta cuesta arriba darle un voto de confianza en una circunstancia como la actual.

En el momento en que se dan los resultados, ni el CNE ni los partidos opositores están en capacidad de demostrar documentalmente la realidad de lo que pasó en la elección. Claro que las organizaciones políticas aplican métodos de conteo rápido, una fórmula con resultados estadísticamente aceptables, lo cual podría darles una cierta seguridad en los resultados obtenidos, aunque bien se sabe que tal método carece de la confiabilidad necesaria cuando los resultados se encuentran muy ajustados.

Los indicios que demuestran la poca pulcritud del proceso y por ende la mala fe del CNE están por todos lados. Una muestra evidente la encontramos en la marcada diferencia de tendencias mostradas entre el primer y el segundo boletín emitidos el 14 y el 15 de abril respectivamente. En el primer boletín con el 99,12% de los votos escrutados, la tendencia era 50,66% Maduro y 49,71% Capriles. Pues bien, la tendencia en menos del 1% de los votos restantes, que también correspondía a toda la población, la tendencia fue de 69% a Maduro y 31% a Capriles, algo totalmente inconsistente con el primer boletín, y que estadísticamente demuestra manipulación de las cifras por el ente electoral. Por supuesto que esta variación no tiene incidencia en el resultado final, pero demuestra que si pudieron manipular el 1%, también pudieron manipular la globalidad de las cifras emitidas.

Conforme a un análisis de Consistencia Democrática del Registro Electoral, llevado a cabo por investigadores de la Universidad Católica Andrés Bello, se pudo establecer que en 162 municipios, algo más de la mitad de la totalidad de los municipios del país, tenían más votantes que habitantes, si se contrasta con las cifras del Censo General de Población, realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas. En algunos casos, 72 específicamente, esta sobre cobertura era superior al 120%, con lo cual queda demostrada la poca fiabilidad del Registro Electoral y la posibilidad de agregar votos que no se corresponden con la población real.

El Comando Simón Bolívar, del candidato Henrique Capriles presentó ante el CNE más de 3.000 violaciones a las disposiciones legales electorales, que podrían tener incidencias en los resultados de la elección del 14 de abril entre las que destacan algunas verdaderamente graves, que constituyen delitos penales, como el hecho de que los testigos de la oposición fueron retirados por la fuerza, a punta de pistola, en 286 centros de votación, lo que implica a más de 722.983 electores y que, asimismo, en muchos centros de votación hubo más votos que electores, lo que significa la manipulación descarada de las máquinas por los partidarios del oficialismo. Con base en tales argumentos el candidato de la unidad solicitó el reconteo de los votos emitidos, a lo cual el ente electoral respondió admitiendo la posibilidad de auditar una muestra de  las cajas.

Llama la atención la celeridad con la que el CNE procedió a proclamar vencedor a Nicolás Maduro, apenas a 16 horas del cierre de las votaciones, cuando la tradición es que tal proclamación se haga varios días después cuando estén consolidados los resultados definitivos que avalen la elección del candidato ganador y además, estaba de por medio la objeción del candidato opositor.

De lo que no quedan dudas después de este proceso, es que Henrique Capriles se ha erigido en el primer líder del país. Ningún otro dirigente, ni en las filas del partido de gobierno, ni en las de la oposición tiene el carisma ni la credibilidad demostrados por Capriles. Viene un proceso largo y difícil. Un gobierno en minoría, sustentándose en la represión y la violencia, decidido a no dejarse desalojar del poder y una oposición sin mayores recursos, pero con una profunda fe en la democracia y dispuesta a no dejarse subyugar por los que eventualmente gobiernan la nación, están de nuevo frente a frente. De la sindéresis en inteligencia que demuestre la dirigencia opositora y su líder en estas circunstancias, dependerá el éxito o fracaso de la lucha emprendida.

Photo, AFP

Sheyla Dallmeier es politóloga, Directora de AD Consultores y del Instituto de Comunicación Política Capitulo Colombia

Join the debate

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


Tweets by @ColPolitics | contact@colombia-politics.com
All Rights Reserved Colombia Politics, 2013